El Indec pondrá en marcha una actualización metodológica largamente esperada. El cambio modifica el peso de los gastos cotidianos y reordena la lectura del último año.
La inflación de 2025 fue de 32,2% al recalcularse con el nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) que el Indec comenzará a aplicar desde enero de 2026 en todo el país, según estimaciones basadas en las nuevas ponderaciones de consumo; el ajuste responde a la necesidad de reflejar hábitos de gasto más actuales y eleva en 0,7 puntos porcentuales el registro anual frente al índice vigente, mientras que diciembre pasa de 2,8% a 2,9%.
El organismo oficial actualizó la canasta del IPC utilizando la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017–2018, reemplazando el esquema anterior basado en datos de 2004–2005. Con este cambio, rubros asociados a servicios y vivienda ganan relevancia, en línea con la evolución del consumo de los hogares en los últimos años.
Entre las principales modificaciones, Vivienda, electricidad, gas y otros aumenta su participación del 9,4% al 14,5%, Transporte sube del 11% al 14,3% y Comunicaciones pasa del 2,8% al 5,1%. En sentido inverso, Alimentos y bebidas no alcohólicas reduce su peso del 26,9% al 22,7% del índice general.
Durante 2025, la inflación por tipo de precios estuvo encabezada por los regulados (34,2%), seguida por la núcleo (33,1%), mientras que los estacionales mostraron una suba más acotada del 17%. En la comparación entre componentes, los servicios volvieron a aumentar por encima de los bienes (43,1% contra 26,5%), con una suba más fuerte en los servicios privados.
Desde el Indec señalaron que las pruebas realizadas a lo largo del año mostraron diferencias mensuales acotadas respecto del índice anterior, lo que permitió avanzar con la implementación sin alterar de forma brusca la lectura de la inflación, pero con una medición más representativa de la estructura actual de gastos.
