Lo que hasta hace poco parecía una complicidad natural frente a las cámaras de MasterChef hoy se transformó en un silencio incómodo que atraviesa cada grabación. El romance entre Evangelina Anderson e Ian Lucas llegó a su fin y, según trascendió, la ruptura no solo fue definitiva sino también lo suficientemente tensa como para alterar el clima interno del programa.
La información se conoció en LAM, donde aseguraron que el vínculo de Evangelina e Ian se terminó por completo y que ambos ya no se dirigen la palabra. El quiebre habría sido tan abrupto que marcó un antes y un después en la dinámica del reality, donde el distanciamiento es evidente incluso para quienes comparten las jornadas de grabación con ellos.
Pero quien explotó tras esta versión fue la propia Evangelina. Según contó Ángel de Brito, la modelo se comunicó directamente con la producción para manifestar su enojo y decir que nunca estuvo en un romance con el youtuber. “Llamó a Guido para insultarlo por hablar de separación y decirle ‘yo nunca estuve con este pibe’”, relató. Lo extraño de todo eso fue la forma en la que se refirió a Ian.
Sin embargo, desde el panel de LAM sostuvieron que el romance de Anderson con el influencer existió y que se desarrolló detrás de las cámaras como se podía ver. Pilar Smith dio detalles sobre cómo era la relación antes del conflicto y aseguró que el acercamiento no era solo parte del show. “Se llevaban muy bien, salían, frecuentaban y se veían”, afirmó.
POR QUÉ EVANGELINA ANDERSON SE SEPARÓ DE IAN LUCAS
Pero el verdadero punto de quiebre habría sido la diferencia de posturas respecto a la exposición pública. Según Smith, mientras Ian tenía intenciones de formalizar el romance, Evangelina prefería mantenerlo en bajo perfil o limitarlo al chispazo televisivo de MasterChef. “Él tenía ganas de blanquear y ella no”, remarcó la periodista.
Sin embargo, estas diferencias provocaron un desastre. La tensión se trasladó a la convivencia cotidiana en MasterChef, donde el cambio de actitud es notorio. La buena dinámica de Anderson con Ian se apagó, y esto quedó en evidencia en cada cruce. “Ahora está todo mal y no se dirigen la palabra. Se ignoran por completo”, sostuvo Smith.
La incomodidad entre Evangelina y el influencer también se percibe en los camarines y en los momentos previos a las grabaciones. “Pasaron de hacer videos a no querer verse las caras”, insistió la panelista. Por su parte, Juli Argenta agregó: “Están remando para la cámara. A la producción le sirve seguir fogoneando esta pareja, pero se pudrió todo”. Parece que el horno no está para bollos.
