Otras dos empresas argentinas buscan aprovechar el apetito por papeles argentinos y salieron a colocar bonos en dólares en el mercado internacional esta semana. La petrolera estatal YPF y la cementera Loma Negra licitan entre el martes y el miércoles dos obligaciones negociables en moneda dura.
En las últimas semanas ya se emitieron más de US$ 1.600 millones de deuda corporativa que sirvieron de «colchón» para las compras de reservas del BCRA. Ahora, YPF buscará este martes y miércoles entre US$ 300 millones y US$ 500 millones en la reapertura de un bono que había sido emitido en 2025 y que tiene vencimiento previsto para 2034.
La petrolera a cargo de Horacio Marín ofrecerá una tasa fija de 8,25% anual y los nuevos títulos pagarán amortizaciones de capital a partir de 2032. Además, los inversores que compren esta colocación recibirán pagos semestrales de intereses cada 17 de enero y 17 de julio mientras dure la vida del bono.
La operación consiste en una ampliación de un bono que había sido emitido en enero del año pasado por US$ 1.100 millones. En aquel momento, la petrolera usó los fondos para refinanciar vencimientos y mejorar su perfil crediticio, además de destinar parte de ese fondeo a la financiación de mega proyectos, como Vaca Muerta.
Después de esta colocación, el monto de circulación pasará a ubicarse entre los US$ 1.400 millones y $1.600 millones. En el mercado destacaron que de esta manera, la empresa logrará fortalecer la liquidez de este instrumento en los mercados internacionales.
La recepción de ofertas estará abierta hasta el miércoles 21 de enero a las 13 horas. Los interesados pueden participar a través de ALyCs y bancos habilitados: Santander, Galicia, Balanz, Macro, Cucchiara, CMF y Allaria, entre otros.
Casi en paralelo, la cementera Loma Negra buscará en el mercado local, la ampliación de un bono por entre US$ 40 millones y US$ 60 millones. La licitación se concentrará este martes y se tratará de un instrumento a tasa fija atado al dólar MEP.
El buen clima financiero también quedó reflejado en la reciente reapertura de deuda del Banco Macro. El viernes, la entidad anunció que colocó con éxito un bono por US$ 400 millones, a un plazo de cinco años y con una tasa del 8% anual. La demanda superó ampliamente la oferta: el libro de órdenes recibió pedidos por cerca de US$ 1.150 millones, casi tres veces el monto adjudicado.
“Las empresas argentinas están logrando, por el momento, mejores condiciones de financiamiento que el propio Estado nacional”, señalaron desde Wise Capital, tras la colocación del Macro.
Las colocaciones corporativas le darán paso a las provinciales. Analistas de PPI remarcaron: «Según rumores del mercado, Córdoba lanzaría esta semana una nueva emisión internacional con vencimiento en 2035, con cupones semestrales y la posibilidad de incluir un tender para los bonos 2027. Si bien no se conoce el detalle de la estructura, cabría esperar un cronograma de pagos similar al CO32 y un rendimiento que ronde el 9%.».
Boom corporativo ayuda al Central
Este flujo de financiamiento corporativo le permite al Banco Central contar con una mayor oferta de dólares para recomponer reservas.
En lo que va de enero, la autoridad monetaria ya compró más de US$ 700 millones y, según operadores del mercado, una parte relevante de esas operaciones se concretó “en bloque”, por fuera de la pantalla. Este lunes, con una rueda cambiaria reducida por el feriado en Estados Unidos, el BCRA adquirió US$ 21 millones, más del 10% del volumen operado.
