Los consumidores buscan experiencias que unan sabor, estética y significado y que al mismo tiempo refuercen los lazos familiares y sociales. El 89% de los encuestados afirma que le gusta compartir la comida con familiares y amigos.
La tendencia de los edible gifts gana fuerza en Argentina con pandulces premium, chocolates de autor y minibudines pensados para compartir. Según el informe Taste Tomorrow de Puratos, el 68% de los consumidores locales prefiere productos elaborados por artesanos y el 82% sigue apostando por sabores tradicionales que evocan recuerdos y refuerzan la conexión en estas fiestas.
La rica comida y la Navidad van de la mano. En los últimos años, los llamados edible gifts regalos comestibles con impronta artesanal ganaron protagonismo tanto en las mesas como en los arbolitos. Panes dulces en formatos individuales y versiones premium, tabletas de chocolate de autor con toppings naturales, galletas decoradas o minibudines son algunas de las propuestas que crecen para regalar en estas fiestas.
La tendencia responde a un cambio cultural profundo: los consumidores buscan experiencias que unan sabor, estética y significado, y que al mismo tiempo refuercen los lazos familiares y sociales. A la vez, es una opción más accesible para muchas familias y algunos incluso se animan a hacerlos en casa.
Según el estudio global Taste Tomorrow, elaborado por la foodtech Puratos, los argentinos muestran una marcada preferencia por los productos artesanales y locales. De acuerdo a los datos revelados por esa investigación, el 68% afirma que prefiere adquirir elaboraciones con impronta artesanal, lo que refleja un deseo de autenticidad y calidad vinculada al saber hacer tradicional.
Este fenómeno se potencia en épocas festivas, en las que los sabores tradicionales cobran un valor emocional aún mayor: el 82% de los consumidores argentinos asegura que disfruta de los sabores clásicos que evocan recuerdos y generan un sentido de pertenencia.
La indulgencia también ocupa un lugar central en esta tendencia. El 63% de los argentinos reconoce que sigue mimándose a sí mismo y a su familia con dulces horneados, incluso cuando el presupuesto es limitado. Este dato revela que, más allá de las restricciones económicas, los consumidores priorizan el placer consciente y la búsqueda de momentos de disfrute compartido.
Vehículos de conexión
Los dulces, además, son vehículos de conexión: el 89% de los encuestados afirma que le gusta compartir la comida con familiares y amigos. Así, los regalos gourmet artesanales no solo son un producto, sino un catalizador de vínculos, alegría y celebración.
“Las recetas de pastelería para Navidad son mucho más que dulces: son el sabor de los recuerdos, el aroma de la tradición y el lazo que une generaciones en torno a una mesa. Cada creación nace del saber hacer del artesano, que combina ingredientes de calidad, técnicas tradicionales y fusiones culinarias para lograr sabores memorables y texturas únicas”, apuntó Sofía Mallaviabarrena, Regional Marketing Manager de Puratos.
Recetas navideñas con innovación y tradición
Tres grandes tendencias marcan el pulso de esta Navidad gourmet. La primera es la artesanalidad, que conecta con la tradición y transforma cada postre en una expresión de cuidado y autenticidad. La segunda es el sabor y la textura, con productos que destacan por su creatividad, sabores disruptivos y nuevas sensaciones en boca. Y la tercera es el consumo consciente, que se refleja en el empaquetado sostenible o reutilizable y en el uso de ingredientes de origen responsable.
“Inspiradas en lo que más valora el consumidor actual, cada propuesta para la mesa de Navidad se piensa para emocionar, compartir y celebrar. Porque en estas fiestas, lo importante no es solo lo que se come, sino lo que se siente al comer”, agrega Mallaviabarrena.
Mucho más que dulces
Las recetas de pastelería para Navidad son mucho más que dulces: son el sabor de los recuerdos, el aroma de la tradición y el lazo que une generaciones en torno a una mesa.
Según Puratos, algunas elaboraciones que mezclan originalidad y sabores clásicos para estas fiestas pueden ser los clásicos panettones con aroma a naranja, el stollen alemán con relleno de mazapán, las tortas navideñas con frutos secos, una fresca pavlova de frambuesa y chocolate, turrones con relleno de maracuyá o hasta tabletas de pistacho para no dejar afuera la moda del chocolate Dubái.
En un tiempo donde los recuerdos se despiertan con una mirada, una canción o una mesa compartida, la Navidad invita a volver a lo esencial: celebrar la intensidad de lo auténtico y el placer de crear con las manos y el corazón.
