Sigue la disputa en el PJ bonaerense y se posterga la elección de autoridades en el Senado provincial

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Esta escena ocurrió varias veces en el peronismo bonaerense. Es un deja vu que tiene a los mismos protagonistas. La pelea entre Axel Kicillof y el kirchnerismo es una constante en esa relación tormentosa y hoy se proyecta en el Senado provincial. El gobernador bonaerense y La Cámpora (con algunos aliados) no se ponen de acuerdo para repartirse los cargos institucionales y las butacas con manejo de fondos en ese cuerpo legislativo y por eso se postergó por cuatro horas -y existe riesgo de que se caiga- la sesión preparatoria que habilita el funcionamiento de la Cámara Alta provincial.

El tironeo comenzó en diciembre, cuando asumieron los legisladores electos en septiembre en 2025 y quedaron vacantes cinco de las seis vicepresidencias del Senado. Desde entonces los sectores que pujan dentro del peronismo provincial no logran fijar una postura común. El primer peldaño lo ocupa la vicegobernadora. Verónica Magario. Allí no hubo discusión, sólo porque se trata de un mandato constitucional: el Presidente del Senado es el compañero (en este caso compañera) de fórmula del Gobernador.

De ahí para abajo quedó todo en debate. Lo mismo había ocurrido hace 10 meses con el desdoblamiento de las elecciones; con la suspensión de las PASO; con la votación de una ley de endeudamiento; con la del Presupuesto 2026 y con las elección de las autoridades de la Cámara de Diputados.

También hubo fricciones que estuvieron cerca de provocar una ruptura, previo a la confección de las listas de Fuerza Patria para los comicios de medio término. Y antes de cerrar la mesa de conducción del PJ bonaerense, cuando terminó el mandato de Máximo Kirchner en ese organismo y se había convocado a elecciones internas. Ese fue el capítulo del verano: terminó con la imposición de Kicillof como nuevo presidente y con La Cámpora relegada de los cargos más relevantes.

Sobre el fin de la temporada estival se abrió la saga del Senado. Este jueves estaba convocada la sesión preparatoria en el Senado bonaerense para designar las vicepresidencias, las autoridades del bloque de Fuerza Patria (FP), las otras vicepresidencias (son cinco, pero podrían ser más) y los cargos desde donde se ejecutan los fondos y se definen los proyectos para debatir.

Kicillof pretende un senador alineado a su Movimiento Derecho al Futuro (MDF) para la vicepresidencia primera. Tiene valor simbólico: está en la línea de sucesión del gobernador después de Magario. Después de sondear a Ayelén Duran (de Bahía Blanca, que reporta a Andrés “Cuervo” Larroque) en las últimas horas propuso alguien más “digerible” para el cristinismo: Santiago Feliú, también senador por la sexta sección.

El kirchnerismo pretendía ubicar a Mario Ishii -ex intendente de Jose C. Paz- a quien la propia Cristina Fernández le habría “prometido” ese lugar para dejar su distrito y trasladarse el parlamento de La Plata. El hombre que suele ataviarse con un poncho pampa no pasó el filtro de la Gobernación.

Desde temprano, los operadores del gobernador buscaban acercar posiciones con los bloques minoritarios referenciados en lo que queda de la UCR y otros legisladores dispersos. Se evaluaba la alternativa de ampliar el comando del Senado con la inclusión de dos nuevas vicepresidencias.

Las vicepresidencias quedaron vacantes por la culminación de los mandatos de las autoridades en diciembre pasado. Entonces, se abrieron cupos en la vicepresidencia primera, la vice segunda, la tercera, la cuarta y la sexta. Por tanto, el ex libertario y ahora integrante de un bloque “dialoguista” Unión y Libertad, Carlos Kikuchi, está en ese lugar (ocupa la vice 5ta., desde hace dos años).

El otro punto de discordia es la presidencia del bloque mayoritario de 24 senadores. Son 15 camporistas-kirchneristas y 9 que responden al MDF. Si Kicillof obtiene la vice primera, sería para el otro sector.

El manejo de la bancada implica también estructura, cargos y recursos. Emanuel González Santalla y Adrián Santarelli (camporistas, de la Tercera sección) son los candidatos pero se requiere de un “entendimiento completo” para avanzar.

No se trata sólo de lugares simbólicos con trascendencia institucional. Desde los despachos de los vices se digita también el destino de parte de los fondos que maneja el cuerpo legislativo. El Senado tiene asignado casi $ 250 mil millones para el ejercicio 2026. Aquí resulta clave otro cargo que hoy reporta a Magario y que La Cámpora pretende acceder: es la Secretaría Administrativa, desde 2019 conducida por Roberto Feletti.

La sesión preparatoria tenía horario de inicio a las 15. Se pospuso para las 19 y luego -sin el quórum necesario- los 10 senadores presentes votaron un cuarto intermedio “sin plazo”, a la espera de un acuerdo.

La oposición aparece atomizada en la representación del cuerpo deliberativo. Esto dificulta eventuales negociaciones que deberá afrontar Magario. Para la conformación de la conducción legislativa y para próximas tareas parlamentarias.

Después de UxP, el bloque más voluminoso es el de LLA, que reúne a 10 representantes. El “PRO puro” quedó con 5; Unión y Libertad (ex libertarios) tiene 3; Hechos (un espacio constituido a partir del posicionamiento de los hermanos Passaglia) 3 y la UCR, tiene una senadora.

La nominación de esos puestos de mando en el Senado necesita de los votos de la mitad más uno de los representantes. Si hay acuerdo en el PJ, es un trámite sencillo: el bloque de FP tiene ese número. Caso contrario hay que salir a buscar entre los otros legisladores.

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